Madame Grès, un salto de tigre al pasado

Por William Cruz Bermeo

El 25 de mayo de 2011 publiqué la entrada que lleva por título Vestirse de luto…, lejos estaba yo de saber que dos meses después me tocaría “llevar ese traje”. Este texto, y los que en adelante escriba, estarán dedicados a la memoria de mi hermano Fernando.

 “La moda husmea lo actual dondequiera que lo actual se mueva en la jungla de otrora. Es un salto de tigre al pasado”.

Walter Benjamin, en Tesis de filosofía de la historia.

Vestido en jersey de seda blanco; por Madame Grès. Foto: Richard Avedon para Harper’s Bazaar. 1954. © The Victoria and Albert Museum. Londres.

Como ya lo había señalado Benjamin en 1940, la moda tiende a construirse con fragmentos de su mismo pasado. Ciertas formas de vestir han asistido a su propio renacer; de este modo, Worth vio en la indumentaria del Ancient Règime las formas que agradarían a la burguesía de su tiempo; los prerrafaelitas, en Inglaterra, pensaron que el vestido de la Edad Media era la solución para su idea de un traje estético que rompiera con la opresión que suponía para las mujeres vestirse con las modas victorianas; mientras que en el preludio de la Revolución Francesa pintoras como Elisabeth Vigée-Lebrun y reinas de la moda como María Antonieta, encontraron en la antigüedad grecolatina unos vestidos diáfanos y transparentes que les permitían gozar de libertad física y del contacto con la naturaleza.

Esos serían los inicios del traje estilo imperio, mismo que hoy en día asociamos con la Revolución, y esa sería la primera vez que el vestido a la griega hiciera su reaparición en la moda occidental. Al despuntar el siglo XX, varios personajes lo revisitaron: Mariano Fortuny crearía su célebre vestido Delfos, Madeleine Vionnet se enfocaría en un estudio minucioso de los frisos griegos para crear indumentaria basada en cortes complejos y sujeciones funcionales, y Madame Grès haría auténticas esculturas de estilo griego, reemplazando el mármol por la tela. El nombre de estos tres personajes está escrito en el panteón de la moda, pues su trabajo y sus aportes siguen vigentes; los tres, tienen en común haber encontrado una respuesta a sus inquietudes estéticas en los chitones, los himationes y los peplos de la Grecia clásica, o sea, “en la jungla de otrora”. Pero dedicaremos este espacio a Madame Grès. …Leer más

Vestirse de luto…

Por William Cruz Bermeo

Edward Killingworth Johnson, La viuda joven. 1877. © The Victoria & Albert Museum. Londres.

El historiador Phillippe Ariès sostiene que nuestras actitudes frente a la muerte han sufrido transformaciones lentas en ciertas etapas de la historia y aceleradas en otras; por consiguiente puede afirmarse que la muerte ha sido percibida de distintas maneras a lo largo de la historia occidental y con ello las formas en que manifestamos nuestro sentir ante ella. Una de las maneras en que este sentir se hace visible es el traje de luto, en las vestimentas que lucimos cuando la existencia del otro ha llegado a su ocaso.

 El mismo Ariès, escribe que desde la Edad Media y hasta el surgimiento del romanticismo, es decir finales del siglo XVIII, la convivencia entre los vivos y los muertos pareció ser un asunto natural, pues inicialmente las inhumaciones se hacían dentro de las iglesias; posteriormente en lugares especializados que bien podían servir de espacio de feria, mercado y cementerio. En ese lapso la manera de expresar el sentimiento frente a la muerte cambió con cierta lentitud; pero es allí donde podemos ubicar el surgimiento de la idea de que vestirse de luto implica vestirse de negro. … Leer mas…

El vestido de novia… ¿desde cuándo es blanco?

La boda del coronel Luis Alfonso Garcés Ochoa con la Srta. Inés Bejarano. Colombia, 1937. Foto cortesía de Daniela Navarro.

Por William Cruz Bermeo

Llevar un vestido blanco el día de la boda se ha convertido en un ritual y en una aspiración para las novias más conservadoras, mientras que para las más liberadas es el punto de referencia de lo que se debe evitar. Vestirse de blanco para casarse es una práctica relativamente reciente, como también lo es llevar un vestido único y especial para ese día, pero desde cuándo aparece en Occidente la idea de este vestido con las condiciones que lo conocemos hoy en día: exclusivo para la ocasión, blanco, con velo y cola larga o corta.

Vistos desde hoy, los matrimonios de la baja Edad Media (siglos XI-XV) pueden considerarse como un intercambio o transmisión de propiedades. De acuerdo a las leyes de las distintas regiones se determinaba el valor de lo que cada uno de los novios debía aportar al matrimonio; a las aportaciones que hacía la novia las llamaban dote y a las del novio “el tesoro de la novia”. …Leer Más