De sombreros y actitudes… apuntes sobre el uso cultural del sombrero

Por William Cruz Bermeo

Supuesto autorretrato de Antonello da Messina. National Portrait Gallery, Londres.

Que la indumentaria cumple distintas funciones sociales es algo que está fuera de discusión, así lo han demostrado los diversos autores dedicados a analizar sus funciones simbólicas a lo largo de la historia. También puede decirse que el manejo dado a aciertas prendas, junto con las actitudes corporales, cuando se llevan puestas ha estado sujeto a un juego complejo de normas y significados; baste no más con dar una mirada al sombrero. Una prenda que desde su más remota existencia, hasta el declive de su uso, estuvo relacionada con el decoro y el aprendizaje de normas sociales.

Lo anterior se constata al revisar el ahora caduco Manual de Carreño: Urbanidad y buenas maneras; un libro que al mejor estilo de Baltasar de Castiglione (siglo XVI) contribuyó a moldear la caballerosidad de los latinoamericanos desde el siglo XIX hasta bien entrado el XX. La misma obra registra más de veinte veces la palabra sombrero, con recomendaciones curiosas como: “No dirijamos nunca la palabra con el sombrero puesto a una señora o a una persona constituida en alta dignidad”, o “cuando saludamos a señoras o a otras personas respetables, no nos limitaremos a tocamos el sombrero, sino que nos descubriremos enteramente”. Tras un repaso a las normas de Carreño queda claro por qué hoy en día la expresión “me le quito el sombrero”, se emplea para indicar admiración y respeto hacia el Otro, pues en términos simbólicos descubrirse la cabeza parecía ser un acto de humildad ya que implicaba despojarse de una prenda que confería al usuario dignidad y respeto. …Leer más

De ropa de trabajo a prenda de culto: jeans para todos

Por William Cruz Bermeo

Podríamos dividir esta breve reseña histórica de los jeans en dos partes: la que refiere a la tela con la cual se confeccionan, y la de la confección de pantalones con esa tela. Para dar claridad al relato, denominaremos jeans (Vaqueros, en España) a los pantalones, y mezclilla o demin a la tela.

La tela

Portada No. 2 de Jeans Intern, luego Sportwear International. Septiembre de 1975.

Todo parece indicar que el origen de la tela para confeccionar jeans se remonta al siglo XVI, y que no tuvo un único centro de producción, pues desde entonces se tejía en Génova, Marsella y por todo el Mediterráneo. Según la historiadora Maguelonne Toissaint-Samat, la palabra jean ya aparecía en la edición de 1567 del English Oxford Dictionary, y definía un tosco tafetán de lino o algodón utilizado para las velas de los barcos. Evidentemente se trataba de una tela resistente, que ya en el siglo XVI se empezó a utilizar en la confección de prendas de alta resistencia, necesarias para el trabajo pesado de los marineros. En ese entonces Inglaterra gozaba de una poderosa fuerza naval que demandaba grandes cantidades de jean, y siendo un periodo en el que el control de las mercancías era de suma importancia para la estabilidad económica del Estado, el país empezó a autoabastecerse de dicha tela; pero fabricada con lino y no con algodón como la hacían los genoveses. Por tanto, podemos concluir que allí el término jean aludía a la tela mas no a las prendas hechas con ella. … Leer más


Moda, 150 años. Modistos, diseñadores, marcas

Autora: Charlotte Seeling

Por: William Cruz Bermeo

Portada de Moda, 150 años. Modistos, diseñadores, marcas. Editorial H.F. Ullman

En 1999 Charlotte Seeling publicó Moda: El siglo de los diseñadores, una obra que se convirtió en un clásico escaso; una especie de biblia de referencia obligada para docentes, investigadores y estudiantes de ambos lados del Atlántico, pues traía una acertada selección de imágenes icónicas acompañadas de textos distribuidos por décadas, que resumían la historia de la moda del siglo XX. Ahora, tras casi 12 años de esa publicación, Seeling produce un libro sobre los últimos 150 años de la moda, con un alto porcentaje de imágenes no vistas en su anterior libro. Sin embargo, algunos de los textos ya habían aparecido en esa primera obra; pero en la presente la mayoría se han renovado y el contenido se ha actualizado con un capítulo que incluye las transformaciones de la moda en la década que acaba de terminar.

Inicia con el surgimiento de la Alta Costura, dedicándoles espacio a personajes como Worth, Poiret y Fortuny; seguidamente cada década se aborda bajo un título que encapsula su característica más definitoria, reportando sobre los cambios y nuevas actitudes frente a la moda que ocurrieron principalmente en los países desarrollados. Seeling recurre a un relato a modo de Zeitgeist, es decir, mostrando la moda como reflejo de las transformaciones políticas, sociales y económicas que acaecieron en aquellos países. Además, reseña a esos diseñadores y marcas que hicieron historia en cada periodo.

Pese a las similitudes con el primer libro, Moda, 150 años. Modistos, diseñadores, marcas no se puede considerar una continuación de él, sino una obra nueva e igualmente coleccionable y necesaria como la que le precedió.